ASPECTOS DE JUPITER


JÚPITER-SATURNO


"Si Júpiter y Saturno se encontrasen, ¡Ah, qué cosecha de trigo para momias!"

William Butler Yeats
Una visión


Esta es una combinación muy fácil de comprender si simplemente nos imaginamos cómo puede afectar un planeta al otro. Saturno tenderá a definir, a restringir, a limitar y a añadir un elemento de miedo a todas aquellas cosas que asociamos con Júpiter como, por ejemplo, la fe, la alegría y el entusiasmo. Mientras que otro de los mayores problemas de esta combinación parece girar en torno al hecho de que, de esta misma forma, Júpiter también tenderá a expandir, a aumentar y a ampliar todos lo principios saturninos, tales como el orden, la responsabilidad, la disciplina o la precaución.
Por otra parte, la unión de Júpiter y de Saturno, normalmente proporciona una gran persistencia, paciencia y perseverancia, junto con una gran perspicacia y, en el mejor de los casos, un precavido optimismo. Realmente, podernos esperar todas esta cualidades con los Aspectos armónicos y, a menudo, también con la Conjunción. En el peor de los casos y, sobre todo con los Aspectos inarmónicos, el individuo suele oscilar entre el optimismo y el pesimismo, pensando por un momento que todo es posible y que son capaces de comerse el mundo y, al siguiente, que la vida carece de todo significado y que ellos mismos no valen nada y que sólo son capaces de llevar a cabo las tareas más humildes. Esta quizá sea la combinación que más podemos asociar con el éxito material y, en particular, los Aspectos armónicos parecen especialmente inclinados al éxito. Por regla general, los sujetos con algún Aspecto armónico entre estos dos planetas y, a menudo también con una Conjunción, suelen ser muy juiciosos, palabra que, de acuerdo con el diccionario, significa: "persona con una gran capacidad de critica. Prudente, cuidadosa y con una gran habilidad para llevar a la práctica sus ideas" Con los Aspectos inarmónicos y, dependiendo del conjunto del Tema, la persona tendrá que trabajar duro para llegar a adquirir esta posición. Con frecuencia suelen existir problemas con respecto a las oportunidades, ya que a veces el individuo se muestra excesivamente precavido a la hora de asumir algún riesgo y puede dejar escapar su oportunidad mientras que, otras, puede llegar a mostrarse realmente arriesgado, a confiar excesivamente en la suerte o a aventurarse en empresas que vayan mucho más allá de sus posibilidades.
Normalmente, uno de los mayores problemas de esta combinación suele estar relacionado con la fe. Por regla general; el sujeto fue educado en un ambiente sumamente estricto, moral o, incluso, religioso, un tipo de ambiente parecido al del "fuego del Infierno". La experiencia religiosa no fue enfocada como algo alegre, sino como el método más seguro para controlar el comportamiento del sujeto; fue concebida como una amenaza, la amenaza de que “si haces algo malo, incurrirás en la ira de un Dios vengativo”. La imagen del Creador que se forja internamente el individuo no es la de un ser bondadoso y caritativo, sino la de alguien dispuesto a infligir los más duros castigos y la de un severo árbitro de estricta justicia. A veces, la educación no suele ser de tipo religioso, incluso este tipo de fe puede ser estrictamente rechazado pero, entonces, por contrapartida, normalmente suelen existir fuertes creencias políticas o filosóficas que son perseguidas con un ardor casi religioso, así como unas ideas muy estrictas sobre lo "bueno" y lo "malo". Sea cual sea el sistema de creencias, la fuente, normalmente, suele ser la escuela del padre. Este cobra una gran importancia con estos contactos y la imagen de Dios algunas veces se vuelve idéntica a la imagen del propio padre. Normalmente, el individuo interioriza esta figura, tanto temiéndola como intentando parecerse a ella.
        Como siempre, Saturno anhela todo aquello con lo que entra en contacto y, con esta combinación, el individuo desea hallar un significado real a la vida, tanto en el sentido personal como en el religioso. Y, con los Aspectos inarmónicos y, a veces también con la Conjunción, encontrar este significado puede convertirse en uno de los mayores objetivos del sujeto. Uno de los motivos por el cual el verdadero significado y objetivo de la vida pueden parecer tan difíciles de alcanzar al tipo Júpiter-Saturno es por su insistencia de que la fe, el significado y "Dios" (sea cual sea lo que pretendamos reflejar con este término) deben ser definibles. La naturaleza de la existencia quizá jamás pueda ser conocida como un hecho real, analizada en un laboratorio o juzgada ante un Tribunal. Como afirma Liz Greene a propósito de esta combinación, "la verdadera fe es la de conocer de una forma intuitiva y no racional que existe un significado y un propósito en la experiencia de cada cual y que éste será revelado y desarrollado de acuerdo con unas pautas que contienen una sabiduría y un objetivo intrínseco".
        Normalmente, el típico sujeto Júpiter-Saturno quiere creer que las cosas son verdad o no lo son y encuentra particularmente difícil tener que convivir con las dudas. Y, debido a que las dudas son algo tan difícil para Júpiter-Saturno, tanto pueden mostrar un exceso de jovialidad, de exuberancia y de confianza como, por el contrario, parecer no creer nada de lo que dicen los demás. Y, quizá, los sujetos Júpiter-Saturno no crean nada de lo que les dicen los demás. Pero, probablemente, su objetivo será el descubrir por si mismos qué es lo que, realmente creen.
        Las personas Júpiter-Saturno no siempre rechazan el sistema de creencias en el que fueron educadas, y ésta suele ser una combinación bastante común entre el clero y entre aquellos cuyo trabajo normalmente suele estar vinculado con la Iglesia. Entonces, muchas veces, el reto para la persona consiste en enfrentarse a sus miedos y a sus dudas y en atreverse a pensar cómo debería ser la vida sin la estructura de la Iglesia o si sus reglas y rituales fuesen eliminados. Sin embargo, con frecuencia, este estilo de vida no suele ser ninguna excusa para una verdadera fe, no una fe saturniana, estricta y desmedida, aunque haya podido iniciarse como tal, sino una expresión formal de todo ello. Para muchas personas Júpiter-Saturno la forma de contactar la verdadera fe es a través de una iglesia ortodoxa, con todos sus rituales, sus dogmas e, inevitablemente, también con sus consecuentes dudas.
        A menudo, el individuo Júpiter-Saturno anhela y, con frecuencia también alcanza, un a posición de mando y de poder dentro del mundo. Por regla general, al sujeto suele interesarle mucho la ley a todos los niveles y puede ser encontrado desempeñando un trabajo relacionado con las leyes, con el sacerdocio o con la educación.
        Quienes tienen los Aspectos armónicos suelen conseguir fácilmente el éxito material y, aunque normalmente, a las personas con algún Aspecto inarmónico entre estos dos planetas aquél tampoco les es negado, seguramente tendrán que luchar algo más para conseguirlo. Poseer una posición segura en el mundo y unos buenos ahorros en el banco, aunque también puede ser frecuente, no siempre es el objetivo de los contactos inarmónicos entre Júpiter y Saturno. En algunas ocasiones, las personas eligen dotar sus vidas de algún significado, aunque sea a costa de la abnegación y de las privaciones. El sujeto pocas veces suele ser autoindulgente, a no ser que otros factores del Tema así lo confirmen. Normalmente, las personas con Aspectos inarmónicos entre Júpiter y Saturno que gozan de éxito material, suelen disfrutar de todos sus componentes: un buen coche, una lujosa casa muchas cenas y fiestas importantes, etc., pero cuando están solos, acostumbran a vivir de forma muy sencilla, incluso frugal. Puede existir un cierto miedo hacia la riqueza, así como hacia la pobreza y ello, tanto en el ámbito material como espiritual.
        Normalmente, a los sujetos Júpiter-Saturno suele asustarles bastante la idea de tener que exponer sus vidas o su dinero. Sin embargo y, aunque resulte sorprendente con frecuencia quienes tienen los Aspectos inarmónicos pueden ser considerados como auténticos jugadores. Al igual que sucede siempre con los Aspectos inarmónicos, cuando el individuo siente miedo de hacer algo, puede ir demasiado lejos como forma de compensarlo. Esta combinación puede corresponder tanto a la persona que jamás quiere correr ningún riesgo como a la persona que tiende a arriesgarse continuamente. Los aspectos inarmónicos pueden proporcionar las mismas ventajas materiales que los armónicos pero, con estos últimos, si el sujeto no se las ha ganado por sí mismo, entonces suele tener lugar una especie de culpabilidad continua. Con estas personas y con las que no han logrado conseguir su objetivo en un sentido material, con frecuencia suele existir la sensación de que necesitan realizar algo realmente grande antes de llegar a ser demasiado viejas. Y el apostar (y perder) en las carreras de caballos o en la bolsa suele ser una manifestación común de estas necesidades, sobre todo entre aquellos que no han encontrado ningún significado personal a su existencia y creen que, al conseguir el éxito material, podrán evitar tener que enfrentarse al vacío de sus vidas.
        Algunas veces, los Aspectos inarmónicos entre Júpiter y Saturno actúan en el ámbito de la educación. Estos contactos suelen corresponder a aquellas personas que han podido cursar estudios universitarios, pero también a aquellas que no pudieron cursarlos de jóvenes y, por ello, se sienten continuamente amenazadas por los mejor cualificados que ellas. En tales casos, lo que Júpiter puede perder en términos de calificaciones, puede verse ampliamente compensado por una especie de “gramática parda”, es decir, por un gran conocimiento del mundo real. Sin embargo, siempre resultará aconsejable que esta persona vuelva a reiniciar sus estudios más adelante, aunque sólo sea para curar sus heridas y volver a recuperar la fe en sí misma.
        Quizás el objetivo y el reto de Júpiter-Saturno sea llegar a adquirir las propias creencias por el camino más difícil, pero también el más profundo, así como a través de las propias experiencias. Pero, sólo enfrentándose a sus dudas y a sus miedos, así como al significado de la vida y, en particular, al significado y al propósito de su propia vida, será como Júpiter-Saturno podrá hallar la verdadera fe, tanto en el ser humano como en el proceso de la vida.




En la astrología antigua y medieval, la conjunción de Júpiter y Saturno significaba la muerte del viejo rey y el nacimiento e uno nuevo; y en muchas áreas continuamos observando el fin gradual de viejos sistemas de valores y estructuras gastadas, especialmente en las esferas política y económica.

Liz Greene
Del artículo Lo Bueno, lo Feo y lo Malo: La conjunción de Plutón y Quirón

  




JÚPITER-URANO


        Tanto Júpiter como Urano simbolizan aspectos de la psique que requieren un gran espacio y libertad. Al asociarse, normalmente esta necesidad suele estar muy marcada y ello puede aplicarse tanto a un nivel físico como emocional o intelectual. Se trata de una combinación extremadamente independiente y muy propensa a las ideas, a los pensamientos y a los ideales libres y, a menudo, radicales. Con los Aspectos inarmónicos, así como con la Conjunción, normalmente el sujeto acostumbra a ser muy original y a poseer un fuerte espíritu de contradicción. Pero, sea cual sea el Aspecto, Júpiter tenderá a expansionar las características individualistas de Urano. Por ello, es posible que exista una gran necesidad de rebelarse al menos en alguno de los ámbitos de la vida personal del sujeto. Urano nos describe un comportamiento obstinado e inconformista y, al entrar en contacto con Júpiter, éste aumenta dichas características, llegando incluso al fanatismo.
        El objetivo y la mayor utilidad de estos contactos con frecuencia suele estar relacionado con conmocionar al resto de la sociedad y hacerlo desistir de sus anticuadas creencias (sean políticas, religiosas o de cualquier otra índole) y de exponer nuevas ideas que prevalezcan sobre las antiguas.
        Además de todo ello, esta combinación también está relacionada con integrar el concepto de verdad con el concepto de fe. Con frecuencia, los sujetos Júpiter-Urano encuentran un significado a su vida a través de canales bastante inusuales y poco ortodoxos como, por ejemplo, a través de la astrología. Pero, de lo que las personas Júpiter-Urano se olvidan fácilmente es de que lo que puede ser verdad para ellos, puede no serlo para los demás.
        Básicamente, aquellos con estos contactos deben encontrar su propia verdad personal. El típico sujeto Júpiter-Urano raramente se sentirá a gusto con ningún sistema de creencias o código moral en el que se haya criado.
        Por ello no resulta sorprendente que esta combinación sea muy común en la Carta Astral de los ateos y de los agnósticos; personas que desean sentirse libres de la religión. También suele ser frecuente en los Temas de las personas que practican creencias no ortodoxas, inconvencionales y radicales, tanto sean de índole política como religiosa. A veces, al perseguir sus nuevas creencias, el individuo terminará por convertirse en un ser tan fanático con respecto a aquéllas como pudieran serlo los exponentes más extremistas de las que abandonó en un principio.
        Algunos individuos Júpiter-Urano permanecen dentro de su ambiente político o religioso, pero se vuelven radicales con respecto al sistema. El típico rebelde que lucha por el cambio.
        Por ello no resultará sorprendente que, debido a la naturaleza de los planetas involucrados, y sean cuales sean las creencias, la persona Júpiter-Urano con frecuencia sé muestre muy abierta en cuanto a las cuestiones relacionadas tanto con la libertad del individuo como con la libertad en general. Estas personas también pueden convertirse en inquebrantables seguidoras de una reforma educativa de tipo progresista.
        Asimismo suele existir una gran actividad relacionada con otro de los pasatiempos jupiterianos más característicos: los viajes. La persona Júpiter-Urano puede tener la suerte de poder realizar viajes súbitos y excitantes, embarcándose hacia maravillosos y remotos lugares. Tanto mental como físicamente, existe un gran amor hacia los grandes espacios abiertos.
        Normalmente, las personas con estos contactos suelen mostrarse muy interesadas por los diferentes pueblos y culturas. Esta podría ser una combinación excelente para los antropólogos. En algunas ocasiones, el sujeto Júpiter-Urano se sentirá mucho más cercano a otras costumbres y creencias que a las suyas propias. Esto, sobre todo, suele ocurrir cuando la Luna, la Casa IV o su Regente se hallan implicadas en el Aspecto.
        Con frecuencia, a Júpiter-Urano se le asocia con repentinos golpes de suerte. Ebertin habla de esta combinación relacionándola con “la repentina liberación de la tensión o de las presiones” y la ha bautizado corno la configuración del "¡Gracias a Dios!".






La oposición Júpiter-Urano ama la libertad, es propensa a cortar de forma súbita y repentina con las situaciones angustiosas o claustrofóbicas y a burlarse de las figuras de autoridad.

F. S.



Si Urano hace aspecto con Júpiter, uno descubre las cualidades superconscientes por mediación de las cosas jupiterianas, como por ejemplo, los sistemas de creencias o los viajes. La filosofía de una persona con este aspecto puede incluir ideas que constituyan un reto a los códigos de pensamiento más convencionales o más establecidos en la sociedad... Ideas que se originan como resultado de ver las cosas con una perspectiva más amplia.




Júpiter y Saturno entran en conjunción cada veinte años. Estas grandes conjunciones tienen lugar en signos del mismo elemento (tierra, aire, fuego o agua) durante periodos de 240 años. Después de 960 años (4 elementos de 240 años cada uno = 960) el ciclo vuelve. Como explican los neoplatónicos árabes hermanos de la Pureza (Ikhwân al-Safâ), “para fes e imperios, buscamos indicaciones en las grandes conjunciones que reaparecen aproximadamente cada 1.000 años; el traslado de la regencia de una nación a otra, o de un país a otro, o de una dinastía a otra, son cosas que se derivan de eventos cuyas indicaciones buscamos en las conjunciones que reaparecen cada 240 años; buscamos las indicaciones de la ascensión de regentes individuales y las cosas que las causan como guerras y disensiones, en las conjunciones que se producen cada veinte años.”

John Frawley
La verdadera Astrología, pág. 239






JUPITER-NEPTUNO


Si Júpiter está mal aspectado con Neptuno el individuo puede ser fabulador y soñador, inestable como el agua, alguien que constantemente se desvía y cambia de curso.

Isabel M. Hickey


        Normalmente, ésta suele ser una combinación sumamente filantrópica y altruista. A menudo, las personas con algún Aspecto entre Júpiter y Neptuno sienten gran necesidad de sacrificarse a sí mismas por el bien de los demás. Normalmente, suele existir una gran sensibilidad hacia los sufrimientos del mundo y, con frecuencia, también un deseo de “salvar el mundo”. Sin duda, los contactos entre estos planetas pueden proporcionar unos impulsos sumamente compasivos y humanitarios pero, en algunas ocasiones, también puede ser la raíz de un gran orgullo espiritual, de una cierta arrogancia y de una desmesurada creencia sobre la propia santidad.
        Pueden existir unos anhelos profundamente religiosos y místicos; las personas con estos planetas fuertemente marcados en el Tema y en Aspecto entre sí desean unirse a Dios o, al menos, con algo que trascienda la ordinaria y dura realidad de vivir en el mundo de lo cotidiano. Estos anhelos, dependiendo del carácter del individuo, pueden ser satisfechos pasando tres semanas de vacaciones en las Bahamas, convirtiéndose al Budismo o, bien, iniciando algún estudio sobre la Cábala.
        Con frecuencia, el sujeto Júpiter-Neptuno posee un profundo conocimiento de lo intangible y no sólo busca, sino que también se siente a sus anchas con todo lo ilimitado. Para Júpiter-Neptuno, Dios es infinito, penetra y se infiltra en todas las cosas y en todos los seres. En el mejor de los casos, las personas Júpiter-Neptuno, realmente, pueden llegar a concebir al mundo como un grano de arena.
        Y, también en el mejor de los casos, este individuo anhelará y deseará fervientemente trabajar para un tipo de realidad superior. Sin embargo, en el peor de los casos, suele existir una continua necesidad de buscar algún tipo de escapismo. El misticismo puede ser una forma de escapar de la verdadera realidad y con estos Aspectos, la persona misma puede llegar a convertirse en su mayor peligro. La experiencia mística puede ser utilizada, no como un medio de alcanzar un plano más elevado de conciencia, sino como un medio de evitar la dureza de la propia vida.
        Los contactos entre estos planetas suelen ser muy frecuentes entre las monjas y los curas, es decir, entre aquellos cuya vida podría ser descrita como huyendo del mundo o trascendiéndolo, según el punto de vista de cada cual. Para un Júpiter-Neptuno, la libertad radica en el escapismo o en la trascendencia.
        Las personas con algún Aspecto inarmónico entre estos dos planetas suelen poseer una acusada tendencia a sufrir grandes decepciones a lo largo de su vida. Cada uno de los sueños de estas personas puede convertirse en un gran globo lleno de aire que lo único que espera es ser explotado.
        Las personas con estos contactos pueden ser muy propensas a crearse grandes fantasías.
        Por ello, los Aspectos Inarmónicos entre estos dos planetas también suelen ser muy comunes en los Temas de aquellos que desean escapar del mundo material así como en la de aquellos que encuentran una espiritualidad en él. Para algunos, la experiencia religiosa puede ser considerada un éxtasis, mientras que, para otros, el éxtasis puede encontrarse en apostar quinientas libras a un caballo en las carreras de Doncaster.
        Pero, sea la forma que sea, Júpiter-Neptuno es muy propenso a crearse grandes ilusiones, y algunas veces resulta difícil saber si la persona con esta combinación está realmente inspirada y escucha una música celestial y contempla unas visiones que sólo ella parece tener la sensibilidad de ver o, al contrario, está tan decepcionada que, al menos desde una perspectiva más terrena y saturnina, se siente totalmente desengañada.
        Ciertamente, esta combinación puede ser algo crédula, imprecisa y confusa. Los sujetos con esta combinación fuertemente marcada en sus Temas, desean que todo sea bonito que, incluso pueden llegar hasta el punto de evitar todo aquello que no lo sea y, por ello, suelen correr el riesgo de negarse a enfrentarse a cualquier tipo de realidad. El principal objetivo de las personas con los Aspectos inarmónicos es el de hacer que los sueños se conviertan en realidad.
        Los viajes también suelen ser muy importantes para las personas con esta combinación astral en su Tema. El sueño de unas maravillosas vacaciones de verano o una expedición de tres meses a través de la India, realmente pueden ayudar a más de una persona con esta combinación a pasar un aburrido día de trabajo. Y es que una de las formas realmente inofensivas de enfrentarse a este Aspecto es el de realizar grandes viajes una y otra vez.
        A través de los largos viajes del cuerpo o de la mente es como el sujeto Júpiter-Neptuno puede llegar a perderse literalmente a sí mismo y a trascender la vida ordinaria.




El aspecto Saturno-Neptuno también es conocido como el aspecto del artista, por la profunda necesidad de traducir las imágenes eternas al mundo de la forma.

Liz Greene
Urano en la carta natal, pág. 199





JUPITER-PLUTON


        Los individuos con esta combinación fuertemente marcada en su Carta Astral suelen estar caracterizados por una constante en sus vidas que muy bien podría ser denominada "la riqueza de lo oculto". Esta riqueza puede adoptar multitud de formas distintas: a veces, una forma totalmente física, como en los Temas de aquellos cuyo trabajo está relacionado con distintos tipos de minería: oro, carbón, petróleo u otros minerales o, aveces, de forma más psicológica: la riqueza que está escondida en el subconsciente.
        Estamos acostumbrados a pensar en nuestros aspectos inconscientes, es decir en los aspectos más "oscuros" de nosotros mismos como aquellos que albergan los elementos más desagradables de nuestra psique pero, muchos psicólogos, incluyendo a Jung, se muestran categóricos a la hora de señalar que esas desagradables e inaceptables partes de nosotros mismos son sumamente útiles, fértiles y poderosas y esconden una gran cantidad de tesoros ocultos.
        Quizá las personas con esta combinación pueden ser excepcionalmente conscientes de la riqueza potencial que existe en la materia de desecho en el ámbito físico y, por ello, podemos asociar esta combinación con varios aspectos del reciclaje. Tanto el terapeuta como el abogado defensor están relacionados con la regeneración de materiales desechables de forma que puedan ser utilizados otra vez. Ambos intentan aprovechar los desperdicios.
        Creo que Júpiter-Plutón puede ser asociado con las “riquezas ocultas” en el sentido financiero. Son las enormes sumas de dinero que se mueven a través de los bancos, de las compañías financieras, de las compañías de seguros, etc.; un dinero que se halla oculto a la vista del público, pero que ejerce un tremendo poder.
        Por lo mismo, resulta frecuente que las personas Júpiter-Plutón puedan llegar a manejar grandes sumas de dinero. En el caso de las clases altas, este Aspecto puede estar relacionado con las riquezas heredadas, pero también puede ser hallado en aquellos que no son ricos pero que trabajan en bancos, son agentes de bolsa o empleados de compañías de seguros. También puede ser asociado con la industria minera, porque existe una gran riqueza en la gasolina Y, actualmente, sobre todo en el petróleo. Ni Júpiter ni Plutón simbolizan el dinero pero, juntos, se convierten en significadores del Gran Poder y este tipo de poder, normalmente, suele involucrar grandes sumas de dinero en términos, si no manifiestos, al menos ocultos. También involucra un gran número de secretos y es que, en realidad, también podemos asociar Júpiter-Plutón con los grandes secretos,
        Cuando esta combinación se halla relacionada con los ángulos o con los planetas personales de la Carta Astral, el individuo puede ser bastante ambicioso. Normalmente, Júpiter-Plutón quiere realizar algo grande y esto se verá reflejado a través de los planetas o de los puntos implicados en el Aspecto, aunque ésta también puede llegar a ser una combinación sumamente despiadada e implacable.
        Con esta combinación, suele existir una gran necesidad de reforma, tanto sea de índole política, como jurídica o religiosa. También puede ser muy psicológica y estar relacionada con la reforma del ser humano, mejorando y perfeccionando la vida y el bienestar.
        Júpiter-Plutón tiene lo que Sakoin y Acker (El Manual del Astrólogo) describen como “la fe que mueve montañas”. Esto puede ser interpretado en un sentido religioso, pero también puede tratarse de un planteamiento sobre la fe individual en un sentido mucho más amplio. La persona Júpiter-Plutón con frecuencia suele pensar que todo es posible, que cualquier cosa que se desee en la vida se puede conseguir si, simplemente, nos empeñamos en ello. Por lo tanto no resulta sorprendente que a veces, esta combinación sienta un cierto interés por la magia, porque la magia simplemente está relacionada con el poder de la mente sobre la materia y aquél puede ser utilizado tanto para el bien corno para el mal.
        La crueldad de la filosofía de Júpiter-Plutón puede demostrarse en que la muerte o el castigo pueden ser considerados como aceptables si son para el bien en general.


  


Cuando Plutón está en Sagitario o hace aspecto con nuestro Júpiter natal, nos vemos forzados a confrontarnos con lo que amenaza nuestra supervivencia física y psicológica en esferas como la moral, las creencias religiosas, las aspiraciones espirituales, la ley, nuestro concepto sobre lo que es correcto e incorrecto, y nuestras definición del "bien supremo". Cuando Plutón está en Sagitario o hace aspecto con nuestro Júpiter natal nos vemos enfrentados a una andanada de cuestiones morales que no son tan fáciles de contestar como alguna vez nos habría parecido. Detrás de estas cuestiones morales hay cuestiones espirituales más profundas: ¿En qué Dios debemos creer como colectivo y como individuos? ¿Creemos en algo, después de todo? Lenta pero inexorablemente Plutón nos revela nuestra peligrosa ceguera religiosa, nuestra candidez, nuestra creencia infantil en la "bondad" de la autoridad y la rectitud moral de los sistemas legales y espirituales que hemos creado, y nuestra sumisión desesperada a gurúes políticos y espirituales que prometen rápidas soluciones y un antídoto inmediato a la condición de ser humano. Plutón en Sagitario o en aspecto con nuestro Júpiter natal también suscita el tema del extranjero y lo que es diferente, forzándonos a reconocer que, para algunos, la supervivencia depende de cruzar fronteras -físicas, mentales, emocionales, espirituales- para encontrar una nueva vida, mientras que para otros, la supervivencia depende de mantener las fronteras cerradas.

Reconvertido por F.S. de un artículo de Liz Greene: Lo bueno, lo feo y lo malo






ASPECTOS DE SATURNO


El principal impacto de Saturno en los tres planetas exteriores se basa en que Saturno es la última capa de la personalidad y, en la mayoría de la gente, se dedica a fortificar sus murallas para que nadie pueda entrar. Sin haber integrado la mitad oscura, una persona no puede sentir una unión con el resto de la humanidad porque la sombra se interpone entre él y los demás. El individuo la utiliza para reafirmar sus diferencias y asegurarse de que es mejor, más listo y racional, y tiene más razón que ellos porque ha guardado sus aspectos más inferiores o inmaduros en un rincón de la sombra. Por consiguiente, todos los demás le parecen más oscuros y él se ve más luminoso. Para este tipo de personas, las energías de los planetas exteriores son tan embriagadoras como el aire de las montañas, sólo que les da miedo la altura. Amenazan a sus ilusiones porque muestran la realidad de la experiencia colectiva en la que no hay diferencias, ni barreras, ni bases para juzgar.

Liz Greene, pág. 235
Saturno


Los contactos con Saturno, ya sea en una carta o en sinastría, siempre denotan la oportunidad de resolver o integrar una de las dualidades fundamentales de la experiencia humana a través del esfuerzo consciente.

Liz Greene
Saturno






SATURNO-URANO


Pide prudente consejo a los dos tiempos: al antiguo, sobre lo que es mejor; al moderno, sobre lo que es más oportuno.

Francis Bacon



        Saturno y Urano representan unos principios tan opuestos que cuando ambos entran en contacto, sobre todo en el caso de la Conjunción o de los Aspectos inarmónicos, se crea una gran tensión. El conflicto es obvio, Saturno está relacionado con la tradición, la autoridad, la disciplina, el deber y las responsabilidades, mientras que el impulso uraniano es individualista, inesperado y extremadamente rebelde.
        Las personas nacidas durante los contactos entre Saturno y Urano, probablemente debieron de nacer durante una época caracterizada por unas aceleradas reformas o por un mayor cambio de ideas dentro de la colectividad. Y, normalmente, los derechos del individuo para ejercitar su libre elección pueden entrar en conflicto con las restricciones impuestas por el estado o por otros segmentos de la comunidad. La forma tradicional y establecida de hacer las cosas puede ser drástica y repentinamente suprimida y, por ello, no resulta sorprendente que todo estos cambios encuentren una gran resistencia. Esta resistencia procede la perspectiva saturnina y constituye un intento de preservar y da conservar la tradición, así corno temor a que los cambios que se avecinan puedan ser demasiados rápidos y demasiado drásticos.
        Urano está muy relacionado con el progreso y con el cambio de ideas de la colectividad. La combinación entre Saturno y Urano quiere dar forma a las nuevas ideas que aparecen de repente en la sociedad. Tales ideas puedan tomar forma literalmente como, por ejemplo, en al caso de los avances tecnológicos, o puede constituir una verdadera revolución en cuanto a las opiniones da la gente y, sobre todo, un cambio de perspectiva por parte de aquellos que ostentan algún poder. Unas ideas que pocos años antes podían haber sido consideradas como extremadamente radicales y demasiado asombrosas para haber sido tenidas en cuenta, gracias a Saturno-Urano toman forma y pasan a ser institucionalizadas y aceptadas.
        Las nuevas ideas, los inventos o las posturas anunciadas por Urano, realmente toman raíz y se materializan cuando este planeta se encuentra con Saturno.
        La forma en que se manifieste este intercambio, dependerá en gran medida de cuál de los dos planetas es el más fuerte del horóscopo. Si Saturno es el más fuerte (sobre todo, un Aspecto inarmónico) podrá dar lugar a un individuo con tendencia a asustarse de los cambios, receloso de todo cuanto implique una novedad y totalmente incapaz de permitir que algo o alguien un poco “diferente” o inconvencional pueda penetrar en su vida. El individuo intentará castrar cualquier tipo de progreso. Por supuesto, en algunas ocasiones, el principio del “progreso” y los avances tecnológicos necesitan ser examinados y, sobre todo, los sentimientos de la gente también necesitan ser tenidos en cuenta. Cuando Urano es el planeta más fuerte, entonces, normalmente, el sujeto tenderá a oponerse a la autoridad y a rebelarse contra la forma establecida de hacer las cosas. Y, ello, nuevamente, puede tener lugar tanto en el individuo corno en la sociedad.
        Con frecuencia, el sujeto Saturno-Urano suele ser bastante conservador y conformista durante su juventud, pero tenderá a mostrarse más rebelde conforme vayan pasando los años o, al menos, después del ciclo de oposición de Urano. A menudo, las personas con estos contactos siguen aferrándose a la misma moda que seguían durante su juventud pero, conforme van pasando los años, inevitablemente esto las hace llamar la atención, así como ser consideradas excéntricas por los demás. Así pues, estos contactos pueden tener lugar tanto entre las personas que luchan por los cambios como entre aquellas que se resisten firmemente a ellos, aunque, normalmente, ambas actitudes suelen coexistir.
        Charles Carter describe a Saturno-Urano como “democrático en espíritu y autocrático en método”, y a esta combinación siempre se la ha asociado con la inflexibilidad y con las actitudes tiránicas y dictatoriales. Muy bien pudiera ser un sujeto con algún contacto entre Saturno y Urano quien, y levantando el puño, diga: vamos a ser democráticos o, bien, vamos a introducir ordenadores dentro de la compañía. Introduciendo un nuevo régimen o unas nuevas reglas, los sujetos Saturno-Urano pueden ser tan tiránicos y dominantes como cualquiera de las cosas o de las personas a las que intentan derrocar. En algunos casos, las personas con estos contactos pueden llegar a ir demasiado lejos (al menos, desde el punto de vista de los demás) al insistir en sus puntos de vista y, por ello, normalmente sus acciones casi siempre suelen encontrar algún freno. La capacidad de resistencia de Saturno-Urano puede resultar muy útil, pero también puede convertir al individuo en un ser totalmente incapaz de cambiar las circunstancias ya que, para ellos, el destino parece ser el único causante de todas sus desgracias.
        Realmente existen personas con estos contactos fuertemente marcados en sus Temas que experimentaron a una figura de autoridad (normalmente al padre) corno a alguien sumamente tiránico. Más adelante, estas mismas personas tenderán a rebelarse contra estas figuras y, por extensión, contra todos aquellos que posean una posición de control. Y, en casos extremos, probablemente el sujeto cada vez se irá pareciendo más a su padre (o a la figura de autoridad o al régimen que marcó su infancia). Para aquellos con estos contactos menos prominentes, seguramente las cualidades de estos planetas se verán mejor reflejadas en su forma de experimentar las figuras políticas o el tiempo que les ha tocado vivir. En algunas ocasiones, las personas con estos contactos pueden experimentar a su padre como a alguien bastante inconvencional o, en cierta forma1 corno a alguien muy “diferente” a los demás.
        Esta combinación proporciona una gran determinación, fuerza y perseverancia, así como una extraordinaria fuerza de voluntad.
        Resulta una combinación muy útil para todos aquellos que deban llevar a cabo grandes reformas o, por el contrario, también para aquellos que necesiten resistirse a la introducción de cambios que no son bien recibidos.





El choque frontal entre estas dos fuerzas tiende a crear un equilibrio inestable, donde la razón y el sentido práctico se contradicen, y los esquemas mentales encuentran con frecuencia una vía de actuación confusa. Urano, obstaculizado por Saturno, busca compensaciones de carácter dinámico-drástico, mientras que Saturno, obstaculizado por Urano, busca compensaciones de carácter pragmático-autoritario. Pueden aparecer conflictos íntimos en una personalidad que no logra realizarse plenamente y es, por otra parte, demasiado fuerte para aceptar compromisos o medias tintas. La tenacidad puede transformarse entonces en obstinación, y la voluntad volverse destructora en vez de constructora. Según los signos ocupados, (y los planetas con los que estén en contacto) el autoritarismo saturniano y el dinamismo uraniano pueden aparecer reforzados o disminuidos.

Lisa Morpurgo, pág. 282
Introducción a la astrología

  



SATURNO-NEPTUNO



        Saturno-Neptuno parece estar muy relacionado con los envenenamientos y, de forma más generalizada, con las lecciones de purificación y de refinamiento.
        Los Aspectos entre Saturno y Neptuno suelen tener lugar durante mucho tiempo y, por ello, por sí mismos, normalmente no deben ser considerados como indicadores de enfermedad. Sin embargo, cuando están situados en la Casa adecuada, esta correlación coincide totalmente con parálisis o en un sentido psicológico de “derrumbamiento” y de una total incapacidad para poder enfrentarse a las cosas. Normalmente, los tipos Saturno-Neptuno suelen temer la pérdida de control y, en algunas ocasiones, el destino parece asegurar algún tipo de control con el fin de que el sujeto aprenda algunas lecciones sobre la generosidad.
        Generalmente, cuando Saturno-Neptuno es considerado como el significador del padre, suele ser descriptivo de un hombre bastante normal, afable y tranquilo, pero muy poco dispuesto a adoptar algún tipo de responsabilidad, sino más bien a evitarlo. Al mostrarse incapaz de hacer las cosas, se asegura que los demás las hagan por él. Una característica típica de Saturno-Neptuno es el típico padre de carácter débil, al que no se puede culpar por lo que ha hecho, ¡sino, por lo que ha dejado de hacer! Un padre que es incapaz de asumir ninguna responsabilidad. Con frecuencia, las personas ansían encontrar esta autoridad y la buscan en todas partes, en todos los seres con cuantos entran en contacto y, finalmente, también en sí mismas.
        También pueden aparecer otras indicaciones más potentes del padre dentro del horóscopo como, por ejemplo, los Aspectos al Sol y a los ángulos, por lo que todo este peso no debe ser atribuido sólo a los contactos Saturno-Neptuno, a no ser que haya otros factores que así lo confirmen. Sin embargo, serán descriptivos de un aspecto de la personalidad de la figura paterna, así como de un aspecto de los sentimientos que acompañaban a la sociedad en materia de autoridad en el momento del nacimiento del individuo.
        El papel del padre también puede ser difícil para ambos sexos. No resulta nada fácil para las personas con esta combinación distribuir disciplina o imponer limites. Por regla general, Saturno-Neptuno no soporta sentirse demasiado controlado, aunque el control pasivo a acusa de alguna enfermedad o incapacidad, con frecuencia tiene lugar si el Aspecto ocupa un lugar prominente dentro de la Carta Astral. En algunas ocasiones, la persona parece carecer de autoridad o temer esta falta de autoridad.
        Algunas veces, las personas Saturno-Neptuno idealizan y exageran la idea de asumir responsabilidades y lo consideran más oneroso de lo que realmente es. Con frecuencia, al individuo le resulta muy difícil crearse una verdadera perspectiva de la responsabilidad. Ciertamente, existe una gran conciencia de que cuanto más capaz se sienta el individuo de involucrarse en el mundo real, menos oportunidades tendrá para perseguir sus sueños y visiones, los cuales también pueden ser motivo de miedo para aquellos con fuertes contactos entre estos planetas. El reto para Saturno-Neptuno es el de llegar a convertir estos sueños en una verdadera realidad. En algunas ocasiones, ocupar una posición de responsabilidad puede ser demasiado para Saturno-Neptuno y éste intentará escapar de todas las responsabilidades y vínculos que aquélla pueda conllevar. En otras ocasiones, al asumir sus responsabilidades como ciudadano o como padre de familia, el sujeto se siente como si hubiese tenido que sacrificar sus sueños.
        La culpabilidad es una de las características típicas de esta combinación, pero ésta no siempre es causada por el fracaso real de quienes tienen esta combinación al intentar enfrentarse al mundo material y a todas sus obligaciones, sino por el hecho de que todas estas cuestiones han sido exageradas en demasía, probablemente a causa de alguna vivencia de la infancia. De acuerdo con el Oxford English Dictionary la palabra culpable tiene mucho que ver con "pagar" y, a menudo, ésta suele ser la clave de los contactos Saturno-Neptuno porque, en cierta forma, el sujeto se siente como si estuviese en deuda y tuviera que pagar continuamente por ello, o bien pagar las deudas de su padre (o de la sociedad) y vengándose de aquellos que le deben a él. Esto también puede ser interpretado con respecto a la religión del padre, así como con respecto a la personalidad de éste.
        Neptuno es un significador de la imaginación y cuando entra en contacto con Saturno, puede dar pie a una imaginación con tendencia a pensar lo peor, sobre todo con respecto a aquellos ámbitos de la vida regidas por éste, o determinadas por las Casas en las que se encuentra. Los sueños de estas personas, normalmente giran en torno a los sacrificios y al sufrimiento y resulta bastante frecuente que los sujetos con estos contactos adopten un papel de mártir en algunos de los ámbitos de su vida. Saturno-Neptuno puede ser asociado con la renuncia.
        Utilizar conscientemente estos contactos implica una renuncia, así como practicar una estricta autodisciplina con el fin de perseguir los sueños, ideales o visiones. Por ello, no resulta extraño que ésta sea una combinación muy común entre quienes persiguen una vida religiosa, ya que se trata de la combinación del ascético.
        Naturalmente, no todas las personas con estos contactos van a perseguir una vida de abstinencia, de meditación o de plegaria, pero la tendencia a sacrificar algunos de los aspectos de su vida a causa de algún ideal suele ser muy frecuente. Este puede ser considerado el propósito de esta combinación y puede manifestarse de muchas formas diferentes. También podemos asociar Saturno-Neptuno con la dedicación a los demás. El problema de los Aspectos inarmónicos (y a veces, también de la Conjunción) es de intentar integrar el aspecto más material y mundano de la persona con el aspecto más compasivo e idealista. En el mejor de los casos, ésta puede ser la combinación del idealista práctico, de la persona que posee un profundo conocimiento de sus limites y de los limites de la situación pero que, sin embargo, sigue intentando convertir sus ideas en realidad.
        El estilo de vida preferido por Saturno-Neptuno puede ser considerado como el opuesto al deseado por Júpiter-Neptuno. Este último soñará con una vida de esplendor y de lujo, mientras que Saturno-Neptuno preferirá un tipo de vida más austera y sin opulencia o excesos.




Cuando Saturno forma, Neptuno quiere desenfocar. Lenta, sutilmente, Neptuno disuelve todos los rígidos muros aislantes que Saturno levanta. Repudia todas las fronteras, clases y castas. Saturno ve las cosas aquí y ahora, mientras Neptuno vive en los reinos intemporales de lo universal. Saturno se empeña siempre en excluir lo que no encaja en categorías o normas aristocráticas y tradicionales. Neptuno quiere incluirlo todo, aunque eso significara nivelar a todos y a todo hacia abajo en un denominador común, y unificar o igualar todas las diferencias. Así Saturno y Neptuno pueden verse trabajando en direcciones casi completamente contrarias, ya sea dentro del individuo o en la sociedad. El equilibrio entre Saturno y Neptuno deberá hallarse no sólo en un nivel global, sino también dentro de naciones y personas individuales. Desde el punto de vista psicológico humanista las fases criticas de este ciclo (que dura aproximadamente 35 años) acentuarán la necesidad del hombre de hallar un nuevo modo de ser vasto, idealista e inclusivo (Neptuno), mientras al mismo tiempo se mantiene claramente enfocado, definido y eficaz (Saturno). Las personas deberán aprender a ser cálidamente compasivas y amorosas, y empero, a retener la fortaleza distinta y sólida como egos individuales. El problema consiste en cómo ser estos dos opuestos y, sin embargo, no enzarzarse en conflictos psicológicos internos y sociales externos. Es posible hallar soluciones convincentes, dinámicas y efectivas capaces de transformar tanto a la sociedad como a sus miembros individuales.


Alexander Ruperti, págs. 321-322-323
Ciclos del Devenir



El síndrome Saturno-Neptuno tiene un doble significado: la frustración que genera el sueño, o el mito o la utopía, y la fantasía frustrada, la pérdida del paraíso, que conduce a una aceptación del principio de la realidad... Otro mecanismo Saturno-Neptuno es: la fuga de la realidad.

A. R. Nemitz


Cuando Saturno se encuentra en conjunción con el planeta Neptuno observamos una influencia muy curiosa que afecta a la mente inconsciente, lo cual hace que aquellos bajo su influencia sean muy psíquicos y receptivos y confiere una cierta excentricidad que toma la forma de una predisposición peculiar hacia ciertas cosas; a veces produce gran decepción, ilusiones, desencantos o hipersensibilidad.

Alan Leo, pág. 83
Saturno, el Segador


Un Saturno en Piscis es sumamente sentimental, pero prefiere que nadie lo sepa... ni siquiera él mismo.



Saturno en aspecto con Neptuno puede indicar una sensación de inseguridad, de que la vida es más poderosa que uno, o de que uno es inepto e impotente.
  
La conjunción Saturno-Neptuno en sí misma refleja un conflicto entre dos principios contrarios, de separación y de fusión.

Liz Greene
Barreras y límites, pág. 149



Saturno-Neptuno refleja una sensibilidad profunda frente al mundo neptuniano y una fuerte necesidad de realizar sueños manifiestamente neptunianos.

Liz Greene
Significado astrológico del Sol





SATURNO-PLUTON



        Como afirma Liz Greene, siempre que hablamos con personas con algún contacto entre Saturno y Plutón “en el momento en que intentamos imponerles alguna ideología o mantener algún tipo de control sobre ellas, lo único que conseguimos es una perversa y violenta reacción” Con frecuencia, los Aspectos entre Saturno y Plutón se manifiestan como un miedo al poder, tanto el miedo de admitir y de expresar el propio poder, como el miedo a los estragos que el poder colectivo puede llegar a sembrar. Las personas con estos contactos no sólo suelen poseer una profunda desconfianza hacia aquellos con autoridad, sino que ellos mismos también se muestran bastante reacios a ostentar cualquier tipo de autoridad, aunque aceptar este tipo de posiciones algunas veces suele ser precisamente lo que se requiere de las personas con estos Aspectos.
        Paradójicamente, quienes tienen esta combinación fuertemente marcada en sus Temas (y debemos recordar que sus efectos son generacionales, a no ser que también afecten a los planetas personales o a los ángulos), con frecuencia suelen aceptar bastante bien la autoridad y ser excepcionalmente responsables. Aunque, a pesar de ello, o quizá precisamente por ello, algunas veces también manifiestan el deseo de no verse controlados.
        Con frecuencia, las personas Saturno-Plutón acostumbran a sentirse perseguidas aunque, aparentemente, no tengan ningún motivo para ello.
        Los sujetos con algún contacto entre Saturno y Plutón pueden ser capaces, tanto de identificarse corno de adquirir responsabilidades por aquellos que son perseguidos, pero con frecuencia encontrarán muy difícil aceptar cualquier responsabilidad colectiva que los implique en el papel de perseguidores. Es como si, inconscientemente, el individuo se hiciera responsable de toda la opresión y de todos los males del mundo y, por ello, en el ámbito consciente, intentará alejarse al máximo posible de todos aquellos segmentos de la sociedad que pudieran ser considerados como opresores.
        La combinación Saturno-Plutón parece tener mucho que ver con los efectos retardados de cualquier atrocidad relacionada con la colectividad. Saturno se une a Plutón con bastante frecuencia y, aunque estos períodos no siempre tienen por qué ser índice de tales horrores, probablemente, durante estos contactos, puedan tener lugar muchos accidentes aéreos, terremotos o algún tipo de aniquilación masiva por lo que, en cierta forma, el sujeto continúa sintiéndose perseguido. Saturno-Plutón también puede marcar el principio de una etapa de recuperación, cuando aquellos que han sobrevivido se dan cuenta de lo horripilante que es o ha sido dicha situación e intentan superarla.
        Quizá podamos relacionar a Saturno-Plutón con las lecciones de supervivencia. En algunas ocasiones, la amenaza puede ser la de alguna enfermedad (polio, tuberculosis, SIDA) que implique una modificación en el comportamiento y provoque una cierta alarma y, a veces, también el miedo a unas masivas pérdidas financieras. Ciertamente, los contactos entre Saturno y Plutón parecen marcar unos períodos muy violentos y de fuerte depresión económica. Los contactos entre Saturno y Plutón también pueden marcar períodos en los que suele existir un gran miedo con respecto a los peligros de las armas nucleares o a la amenaza de una posible guerra nuclear.
        Todo lo expuesto necesita ser investigado con más profundidad, pero suponiendo que vaya por el buen camino, quizá no resulte sorprendente que quienes tengan esta combinación fuertemente marcada en sus Temas, con frecuencia suelan mostrarse tan a la defensiva. Las personas con algún contacto prominente entre estos dos planetas, a menudo suelen desconfiar de la psicología y sentir un gran miedo por sus propios mecanismos inconscientes.
        Liz Greene asocia Saturno-Plutón con la necesidad de sabotear a aquellos que ostentan alguna autoridad y, en la mayoría de los casos esta asociación suele ser de lo más acertada. Mientras que, por una parte, Saturno-Plutón puede ser asociado con una gran capacidad de autodefensa, por otra parte, también puede ser asociado con la destrucción de las defensas, de las figuras de autoridad, de las barreras y de los límites. Con frecuencia, el aspecto más oscuro de la autoridad a veces tiene que ser destruido con el fin de permitir el nacimiento de algo nuevo.
        Se trata de una excelente combinación para aquellos que trabajan en cualquier tipo de derribos aunque, en términos psíquicos, quizá las barreras deban ser derribadas lentamente ladrillo a ladrillo. También se trata de una combinación excelente y útil para todas aquellas personas que deban adoptar alguna responsabilidad de poder frente a la colectividad, tanto se trate de un poder de tipo físico (como por ejemplo, la subsistencia) como limitado a los escritos o a la exploración de la psique. En el mejor de los casos, Saturno-Plutón puede sugerir una utilización controlada y responsable del poder y ello puede llegar a manifestarse en una amplia gama de actividades, tanto de índole física, como intelectual o emocional.

  



Plutón en Capricornio o en Aspecto con Saturno: Muchas veces Plutón saca a relucir la sombre del poder político o la ambición personal. Obliga a cualquier grupo atrincherado a renunciar a sus privilegios y a enfrentarse a la revolución o a la caída moral y espiritual (también podría ser desprestigio social o pérdida del poder -sea éste otorgado por la sociedad o alcanzado por sus propios méritos personales).

Dane Rudhyar, pág. 111-112
Dimensión Galáctica de la Astrología


Con Saturno afligido en Escorpión, la naturaleza más baja de la persona en su aspecto emotivo, sentimental o pasional se manifiesta en la forma más suave, halagadora e insinuante.

Jacinto Gilbert
Saturno


Saturno-Plutón es profundamente desconfiado por naturaleza y lo percibe todo como una lucha por la supervivencia.

Liz Greene
Urano en la carta natal, pág. 271



Saturno en Escorpio o en aspecto con Plutón es como un peñasco lanzado en un torrente: puede frenar el ímpetu creando en los márgenes de la corriente un lago tranquilo, o puede en cambio desencadenarlo entre remolinos de espuma. En el primer caso, prevalece la influencia de Saturno sobre Plutón, y la alianza de la razón con la fuerza creadora plutoniana puede dar resultados maravillosos de autocontrol y de lucidez intuitiva, de coherencia lógica muy dúctil y mucho más satisfactoria que el habitual rigor saturniano. En el segundo caso, en cambio, el rigor racional y la fuerza creativa se entrechocan y se sofocan uno a otro.

Lisa Morpurgo, pág. 112-113
Introducción a la astrología