"A los hombres no les gusta hacer nada que no hagan muy bien."

Andrés Neuman Galán


Aquellos dedos tuyos...

Aquellos dedos tuyos,
dormidos como en lana,
urdían la caricia y sus efectos.
¡Tocar era tan fácil
y tanto me abrigaba
desnudar esos dedos
para tejer muñecos temporales!
Ahora tejo tu sombra,
que no es poco tejer cuando se ha amado.

Andrés Neuman Galán


Caída de la nieve

Jamás ha sido blanca:
en su origen empuja
sedimentos y tierra,
los negros, naturales
residuos de la vida.
No hay ninguna inocencia que perder,
la inocencia está al fin de la escalada,
lo virgen es impuro, se construye.

La nieve necesita
del barrido interior de la palabra,
de su aguda atención, de su rastrillo,
para tratar de ser
y sostener el blanco cada día.

Andrés Neuman Galán



Canción del insomne

Todo se vuelve oscuro
y es mentira la luz que nadie ve.
Nos deslumbran, nos ciegan.
Un café.
Es lo que necesito.
No es la sed.
Podré tocar la noche
y no temer su beso de una vez.
Que acudan otros héroes a los sueños:
yo prefiero quemar la lucidez
mientras duren mis párpados. Café.

Andrés Neuman Galán


El paraíso literal

Brilla sin anunciarse.
Apenas hace falta alzar la vista.
Es un ofrecimiento
que la vida nos hace silenciosa
esperando que sean dignos ojos
y digna la alegría.

Sencillamente azul dentro del pecho:
qué dicha haber llegado
al lugar donde estaba.
Hoy quisiera
no añadir una coma
al cielo literal de cada día.

Andrés Neuman Galán



"Es curioso porque cuando nacemos siendo solo cuerpo y cuando tenemos lo que se llama uso de razón ya hemos tenido uso del cuerpo, es decir que en ese sentido llegamos tarde a nuestro cuerpo, es una paradoja.
Eso muestra hasta qué punto la construcción del cuerpo es cultural, porque, efectivamente cuando empezamos a pensar en nuestro cuerpo ya llevamos conviviendo con él bastante. De hecho, empiezas a pensar en tu cuerpo de manera bastante tardía. Hay gente que no empieza a pensar en su cuerpo hasta que envejece y le empieza a fallar. Desde ese punto de vista sería una buena pregunta cuál es el punto de inflexión. Muchas veces, creo que nuestro vínculo con el cuerpo, y esto es lo interesante, siempre es imaginario… Nuestro vínculo con el cuerpo es poco físico. Esto es una paradoja que se explica por la especie de océano cultural que media entre nuestro propio cuerpo y nosotros porque: primero, si pensamos en qué es un cuerpo bello inmediatamente nos remitimos a Grecia, y en Grecia todas las artes plásticas erigieron un canon  de belleza física que es muy anterior al conocimiento científico objetivo y material del cuerpo. La anatomía como ciencia se desarrolló cuando ya llevábamos mucho tiempo de representación de desnudos. Es muy interesante porque, en teoría, ahora que la ciencia conoce casi todo de nuestro cuerpo, nuestro canon de belleza de algún modo más o menos inconsciente se sigue remitiendo a la representación del cuerpo cuando no se le reconocía científicamente, es decir que todavía, siglos y siglos de ciencia después, nos imaginamos el cuerpo más estéticamente que materialmente.
Por otra parte, la forma de tomar conciencia del cuerpo, muchas veces, es el cine, la poesía, la fotografía, la pintura… Es decir que lo más a mano que tenemos es el cuerpo que, además, no lo vemos. De ahí la fascinación narcisista por el espejo. Curiosamente tomamos conciencia de nuestro cuerpo cuando lo vemos representado artísticamente y, entonces, hacemos un desvío estético, necesitamos verlo representado y problematizado en otro espacio para regresar y decir: “¿Y el mío qué? Ahí empieza el conflicto."

Andrés Neuman Galán


“Es verdad, el placer da esperanza.”

Andrés Neuman Galán



“Hay hombres que hablan genial, conozco a muchos. Pero casi ninguno sabe callarse.”

Andrés Neuman Galán



"Hay que poetizar las llamadas fealdades, repoetizarlo todo, empezando por el cuerpo."

Andrés Neuman Galán



Jardín del cementerio

Una hoja resbala desde el árbol
y es tu mirada la que, vuelta mano,
detiene su caída unos instantes;
luego toca la tierra humedecida
por la blanca llovizna del verano
y se confunde
con un montón de hojas arrugadas.
Huele a calas, jazmines, crisantemos.

Das media vuelta y piensas
en cuándo serás tú, si caerá nieve.
Escribe un nombre propio el tiempo
en cada lápida
y sin embargo, hermosas,
cuelgan pequeñas flores del almendro.

Andrés Neuman



“La gramática no cree en la reencarnación. La literatura, sí.”

Andrés Neuman Galán


“La identidad es una frase que tiene su sintaxis, que avanza, se rectifica, se subordina.”

Andrés Neuman Galán



"La infancia es un lugar donde todos cantamos las mismas canciones y memorizamos los mismos anuncios de televisión. No sé muy bien dónde estuvo mi infancia."

Andrés Neuman Galán


“Las que saben lo que quieren nunca quieren nada interesante.”

Andrés Neuman Galán



"Me gusta pensar que cada idea pide inventar su forma. Como un asombro que sale en busca de palabras y estructuras que al principio desconoce. Siempre me ha atraído la posibilidad de transgredir los géneros como modo de acercarlos y mezclarlos. De residir más bien en las fronteras, que es donde suceden los intercambios más intensos. No podría vivir sin historias y personajes, pero para mí el punto de origen y retorno de cualquier temblor verbal será siempre la poesía."

Andrés Neuman Galán



“Me temo que existen dos tipos de alienación: la del trabajador explotado y la del trabajador de vacaciones. El primero no puede pensar, le falta tiempo. El segundo sólo puede pensar, y esa es su condena.”

Andrés Neuman Galán


“Mis nervios se calman con la lectura. Falso. No se calman: cambian de dirección.”

Andrés Neuman Galán


“No fue triste. Dispersé sus cenizas y reuní mis pedazos.”

Andrés Neuman Galán



“Que me empuje a ignorar mis propios defectos. Eso es lo fundamental en la cama con un hombre. No lo que yo veo en su cuerpo: lo que él logre que yo vea en el mío.”

Andrés Neuman Galán




“Recuerdo que una vez, en una cena, un tipo le preguntó a mi hermana si vivía sola. En un gesto de humor no muy frecuente en ella, mi hermana respondió: Sí, estoy casada.”

Andrés Neuman Galán


Ropajes

Decirte que te amo es una historia
de mustias obviedades.
Sería preferible que leyeses
amores novedosos,
canciones que mitiguen por las noches
tus raptos de inocencia.

Mis trajes de soldado no son más
que miedo a la batalla.
Y peores mis trajes de turista,
como si la aventura de las calles
pudiera seducirme.
Por si no lo sabías nunca logré emigrar,
sigo habitando en sábanas, las mismas
que humedecí de niño
cuando aún no te amaba y todavía
no había mojado tus sábanas.
Mi única destreza es protegerme.

Decirte que me ames es un pleito
de lenguajes más hábiles que el mío.
No sé nada de espejos,
no entiendo una sonata,
callar es la virtud que no merezco.
Ojalá te bastasen las delicias
de los mundos y las tardes
que no me pertenecen.

Decir te amo suele ser asunto
de obvias melancolías.

Andrés Neuman Galán



"Siempre me falta algo: precisamente por eso sigo escribiendo. Por lo menos me sobra entusiasmo."

Andrés Neuman Galán


“Siempre me ha costado ir a los cementerios. Nos educamos creyendo que madre y padre hay uno solo, hasta que allí comprobamos que hay millones, y todos están muertos.”

Andrés Neuman Galán




“¿Tienen que ver con el amor, los celos? Tienen que ver: combaten. Probablemente se aniquilan. ¿Tienen que ver las fantasías con el matrimonio? Tiene que ver: conviven. Probablemente unas sostienen al otro.”

Andrés Neuman Galán



"Todos los mitos clásicos son un modo indirecto de expresar el asombro por el cuerpo. Ícaro, por ejemplo, hace un descubrimiento trágico de su cuerpo y es devuelto violentamente a la tierra, su cuerpo no era lo que él quería. Sísifo tiene una carga que habría que pensar hasta qué punto es distinguible de su propia vida o de su propio cuerpo. La mitología está llena de conflictos con el cuerpo. Por no hablar de Aquiles, incluo hasta el día de hoy hemos construido toda una ideología del photoshop que tiene que ver con no mostrar nuestro “talón de Aquiles”. Photoshopeamos nuestro talón de Aquiles. Por eso creo que la mitología es muy corporal."

Andrés Neuman Galán


“Un lugar para los muertos es un refugio para los vivos.”

Andrés Neuman Galán



Y que rápido vamos...

Y que rápido vamos,
ligera recompensa,
qué prisa iluminada.
El penúltimo paso es el más dulce.
Ojalá todos fueran el penúltimo.

Andrés Neuman Galán





















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